Editorial
De la barrera al prototipo
Foto de Johanna Martínez & Daniela León
Profesión
Diseño Grafico
Laboratorio de co-creación para diseño de material didáctico inclusivo

El taller “De la barrera al prototipo” no arrancó con una presentación de diapositivas. Arrancó con una pregunta: ¿alguna vez llegaron a una clase cargando una sensación de algo que nadie sabía que cargaban? El silencio que siguió fue la primera respuesta colectiva.

Lo que vino después fue un laboratorio de co-creación estructurado en cinco fases, construido sobre los hallazgos del proyecto de investigación “Modelo de co-creación para material didáctico en la inclusión escolar dirigido a niños con diagnóstico en el espectro autista” VCTI 2025218. Ese proceso nació interrogando el diseño de material didáctico para niños en el espectro autista, y con el tiempo reveló algo que cambió su rumbo: el diagnóstico puede volverse excluyente. En el sistema educativo actual no todas las personas tienen uno, y no tenerlo no significa que no enfrenten barreras. Al mismo tiempo, la ficha que hace parte del modelo de co-creación —robusta y técnica, capaz de evidenciar barreras y fortalezas— le faltaba algo esencial: la persona. Su nombre, su cara, lo que carga, lo que puede, lo que dice cuando trabaja.

Esos dos hallazgos llevaron el taller a un lugar más cercano: el aula universitaria de todos los días. A partir de una observación de los insights más comunes que viven estudiantes de diseño y áreas afines, se construyó el kit del taller — carnets de personajes ficticios, pero de contextos reales, un sistema de tarjetas de barrera, contexto, punto de contacto y apoyo, y un canvas de diez secciones que guía el proceso de diseño. Porque no necesitamos un diagnóstico para diseñar con conciencia.

El 4 de junio, dieciocho personas de Bogotá, Tunja, Bucaramanga, Boyacá y Cali se sentaron alrededor de cinco mesas. Cada una recibió un carnet — Nicolás, Daniel, Laura, Gabriela —, sus tarjetas y un canvas en blanco. Y una pregunta que se convirtió en el corazón de la sesión: ¿la idea aprovecha la fortaleza del personaje, o solo compensa su barrera?

Los grupos respondieron con rigor y con imaginación. Hubo wireframes de aplicaciones móviles con flujos de seis pantallas. Hubo calendarios personalizados, sistemas visuales de checklist, propuestas de espacios de baja distracción. Hubo participantes que se llevaron el canvas bajo el brazo para seguir trabajando. Hubo, sobre todo, conversaciones que no terminaron cuando terminó el taller — y una posible alianza que apenas empieza.

El diseño inclusivo no es diseño especial…, Es buen diseño. Y ese miércoles en Cali, dieciocho personas lo demostraron.